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Empresa Geotérmica del Norte descarta daño ambiental a géiseres del Tatio por fumarola artificial que surgió por trabajos de exploración

Publicado el 16 de octubre del 2009

Altos ejecutivos de la empresa GDN explicaron a los miembros de la Comisión de Minería y Energía que la contingencia fue una situación imprevista ya superada y que nunca estuvo en peligro el campo de géiseres del Tatio, ni las personas ni el turismo.

Con el fin de conocer cómo y por qué surgió la fumarola de 60 metros en la zona de géiseres del Tatio en septiembre pasado mientras la empresa Geotérmica del Norte (GDN) -titular del proyecto “Perforación Geotérmica profunda El Tatio, Fase 1”- realizaba unos trabajos de exploración, los miembros de la Comisión de Minería y Energía recibieron a los altos ejecutivos de la empresa ítalo-chilena, encabezados por su gerente general Oscar Valenzuela.

El máximo representante de la empresa, junto con explicar las posibles causas de la emergencia, señaló a los diputados que desde el primer momento aplicaron un plan de manejo de contingencia basado en los protocolos de la industria geotérmica mundial, pero lo difícil fue acceder hasta el lugar para realizar la reparación y cambio de válvula.

El presidente de la comisión, diputado René Aedo (RN), indicó que “fue una filtración que estaba bajo tierra, para la cual tuvieron que hacer diversas pruebas y después que conocieron cuál fue el defecto tuvieron que evaluar distintos métodos para acceder y reparar este pozo”.

Continuó el parlamentario: “Una de las cosas que tuvieron que realizar fue congelar el pozo a través de la reinyección de agua fría para bajar la salida de gases y presión”.

Agregó el diputado Aedo que lo importante era saber las causas de este evento que duró 27 días. “Esto fue un hecho que ocurrió porque un pozo de inyección de fluido geotérmico se reactivó y de la filtración o mal estado de los equipos se produjo la erogación de vapor de agua, a más de 200 grados Celsius”.

Por su parte, el diputado Mario Bertolino (RN) señaló que “conocer todo el manejo técnico que se hizo para reducir este evento y la situación de cómo se desencadenó y cuáles fueron sus consecuencias, obviamente nos deja tranquilos”.

Indicó el parlamentario que estas son experiencias que hay tomar en cuenta para futuros imprevistos de este tipo. “También pudimos ver cómo 'los cuidados del sacristán mataron al señor cura', porque acá se exigió hacer una cañería para trasladar agua en forma subterránea, pero no se consideró que debido al tipo de terreno y a las circunstancias de estos géiseres, o zona donde hay fluido geotérmico, se introdujo vapor en las cañerías, lo cual produjo la deformación y la ruptura”, puntualizó.

Agregó el legislador que en todo caso “hubo mucho más alarma pública y uso mediato de esta situación que una real situación de emergencia, tanto en lo turístico como en la conservación de todos los géiseres”.

No hubo daño ambiental

En tanto, el gerente de Relaciones Externas de GDN, Gonzalo Salamanca, sostuvo en la exposición ante los parlamentarios que como ellos debían mantener, por exigencia de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), un constante sistema de monitoreo de la exploración y su entorno, es decir de las manifestaciones termales, pueden asegurar que no hubo daño ambiental, sólo visual mientras duró la contingencia.

“Es efectivamente un impacto visual porque se produce una columna que no es una columna natural, pero al mismo tiempo, dentro de un área que está intervenida desde los años setenta, porque son plataformas de perforación, hay alrededor de cinco plataformas y hay cerca de siete pozos y caminos de acceso, que no son los caminos que llevan al campo turístico”.

Agrega el ejecutivo de GDN: “Son caminos alternativos y esto está previo al área turística, por eso nunca estuvo en riesgo ni los géiseres del Tatio ni tampoco las personas ni el turismo. De hecho nunca se detuvo el turismo en el Tatio”.

Finaliza Salamanca: “Esencialmente es una erogación de agua y vapor cuyo elemento desde el punto de vista salino y químico es idéntico a los que están en los géiseres actualmente. Por lo tanto, lo que se eroga a la atmósfera es vapor de agua en las mismas condiciones que a cinco kilómetros se produce en los géiseres del Tatio”.

Los ejecutivos de Geotérmica del Norte (GDN) indicaron en la sesión que la geotermia, como energía renovable no convencional (ERNC), debería verse como una gran oportunidad para fortalecer el turismo en Chile porque son muy compatibles, como lo prueba la región italiana de Toscana.

Asimismo, indicaron que el proyecto de exploración en El Tatio buscaba primero que nada establecer la potencialidad de energía geotérmica y en segundo lugar su sustentabilidad.

Para ello, la empresa estaba primero evaluando mediante la exploración de los pozos bajo los mil metros de profundidad y con los valores que iban a obtener pensaban extrapolar las potencialidades a largo plazo.

La empresa GDN mantiene otros dos proyectos geotérmicos en la región de Antofagasta: Apacheta, en la comuna de Ollagüe, y La Torta, en la comuna de San Pedro de Atacama, con una inversión cercana a los US $ 400 millones de dólares.

Viernes 16 de octubre de 2009