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Parlamentarios discrepan sobre aprobación de proyecto que despenaliza la interrupción del embarazo

Publicado el 17 de marzo del 2016

Mientras algunos califican esta aprobación como un día histórico para el país, la oposición anunció que recurrirá a todas las instancias legales y constitucionales para que este proyecto no llegue a su fin.

El presidente saliente de la Cámara de Diputados, el PPD Marco Antonio Núñez, manifestó su alegría y satisfacción porque se aprobó "este proyecto vinculado a la libertad y dignidad de las mujeres chilenas".

"Ha caído la última muralla ideológica construida por el exsenador, abogado constitucionalista, Jaime Guzmán, inspirando al Junta de Gobierno para que, minutos antes del inicio de la democracia, declarara ilegal y penalizara la interrupción terapéutica del embarazo".

El parlamentario, además, llamó la atención a las instituciones que reciben fondos públicos, en particular a las universidades, sobre que es "evidente que no existe la objeción de conciencia institucional" y sostuvo que no se puede obligar a los médicos a firmar contra su voluntad esta objeción antes de ser contratados por estas instituciones.

A nombre de la bancada socialista, el diputado Juan Luis Castro, quien es presidente de la Comisión de Salud, calificó este día como “histórico", señalando que "luego de más de dos décadas la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo en materia de sexualidad reproductiva”.

El legislador dijo que por más de 14 meses se escucharon “testimonios desgarradores” que los llevó “al pleno convencimiento” de que era necesario legislar sobre el aborto terapéutico.

“Este es el primer trámite, hoy se abrió una puerta y el Congreso ha representado la voz mayoritaria de Chile, de que defendemos el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Ahora, sólo cabe esperar que el Senado respete los acuerdos logrados en la Cámara de Diputados y que tengamos esta ley despachada a fines de este año”, concluyó el diputado Juan Luis Castro.

En tanto, la bancada del Partido por la Democracia también celebró esta aprobación. El diputado Guillermo Ceroni señaló que "la iniciativa es un gran paso en el respeto de los derechos de las mujeres” y criticó que el país sea una de las últimas naciones en el mundo que todavía considera todos los tipos de aborto como un delito. "Chile es uno de los países más retrógrados en esta materia, por lo que también el proyecto es una actualización necesaria a nuestra legislación. Son muy pocas naciones, en su mayoría con un gran retraso cultural, donde se prohíbe toda opción de aborto", expresó.

“La historia nos ha dicho que el cuerpo de la mujer ha sido territorio ocupado; ocupado por los hombres, el Estado y la iglesia y si queremos de verdad hacer una sociedad igualitaria, tenemos que lograr que las mujeres al menos seamos dueñas de nuestro cuerpo”, aseguró, a su vez, la diputada Cristina Girardi.

El diputado Fuad Chahin, de la Democracia Cristiana, quien votó a favor de la iniciativa, sostuvo que las tres causales son “extremas, dolorosas y límites”, y era un debate difícil que debía hacerse “desde el punto de vista de la dignidad”.

Así, el parlamentario recalcó que “la mujer tiene también dignidad. La mujer es un fin en sí mismo y no un medio” y señaló que si la mujer continúa con su embarazo, sin duda, es una actitud heroica. Pero, advirtió, “el Estado no le puede exigir conductas heroicas a las mujeres”, sino que debe reconocerles la posibilidad de interrumpir su embarazo “sin que el Estado caiga sobre ella con la máxima expresión de su poder, que es el poder punitivo del derecho penal”.

El diputado Chahin añadió que, a título personal, cree que este proyecto resguarda el derecho a la vida del que está por nacer, a través del plan de acompañamiento. “Nosotros creemos que la mujer tiene que inhibirse de abortar y continuar con su embarazo, no por temor a la sanción penal, sino porque el Estado le entrega todas las condiciones para ejercer dignamente su maternidad”.

La diputada Karol Cariola, jefa de la bancada del Partido Comunista destacó que fueron muchos los intentos anteriores de aprobar un proyecto como este, pero “nunca se tuvo la voluntad política de hacerlo”.

“Hoy vemos aunada una voluntad política de entregarle a las mujeres chilenas la posibilidad de poder tomar decisiones, sin ser juzgadas como criminales, como delincuentes”.

Planteó que los puntos que fueron rechazados son temas de procedimientos, que pueden ser repuestos en los siguientes trámites legislativos, y señaló que espera que así sea para evitar vacíos legales, en particular en lo referido a los casos de las menores de edad.

Tribunal Constitucional

En la bancada de la UDI, la diputada Claudia Nogueira expresó que este proyecto es un retroceso, pero que quedan muchos trámites aún, y anunció que van a “agotar todas las instancias legales y constitucionales” para que este proyecto “no llegue a su fin”.

Añadió, asimismo, que lamenta que la dignidad humana no sea un valor fundamental a defender. “Creemos firmemente que este es un proyecto que vulnera gravemente los derechos humanos, tanto de la mujer como del niño que está por nacer. Y decir, fuerte y claro, que este es un proyecto que legaliza el aborto en Chile”.

El diputado Arturo Squella añadió que “evidentemente es inconstitucional” y afirmó que ya están redactando el requerimiento para recurrir al Tribunal Constitucional, cuestionando el contenido íntegro de este proyecto de ley que "contradice la protección de la vida del que está por nacer".

El diputado de Renovación Nacional, Nicolás Monckeberg, por su parte, dijo que ante los embarazos vulnerables y situaciones extremas hay muchas cosas por hacer que solo reconocer el aborto como un derecho.

"Habríamos querido un compromiso, por ley, del Estado de acompañar y otorgar toda la ayuda necesaria a la mujer para que no se logre la decisión obligada del aborto".

Agregó que "con o sin ley" seguirán luchando para que "el aborto se considere un mal y un fracaso de la sociedad" y las mujeres y familias eviten hasta el último minuto esta decisión.